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INAMU difunde

La Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur y la Universidad Nacional de Jujuy entregaron el título de Doctor Honoris Causa a León Gieco y Gustavo Santaolalla y homenajearon De Ushuaia a La Quiaca en su 40° aniversario

Las universidades distinguieron a ambos artistas “por su trayectoria artística y su compromiso con los derechos humanos, la memoria y la justicia social, y su aporte a la identidad y la diversidad cultural latinoamericana”, y homenajearon la obra que hace 40 años unió los extremos del país a través de la música. Tras la entrega, tocaron juntos en un formato íntimo. 

Crédito fotográfico de las imágenes: Gustavo Carra
Click en la imagen para ver video - Imagen de portada: Gustavo Carra 

Desde los dos extremos del país, la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (UNTDF) y la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu) otorgaron el título de Doctor Honoris Causa a León Gieco y Gustavo Santaolalla. La ceremonia se realizó el miércoles 16 de septiembre en la Sala Caras y Caretas de la Ciudad de Buenos Aires.

Las dos casas de estudio sumaron a la distinción un homenaje a De Ushuaia a La Quiaca al cumplirse 40 años de la edición de su último volumen y retomaron la idea que guio aquel proyecto: unir los extremos del país, tal como Gieco y Santaolalla lo hicieron entonces a través de la música.

La encabezaron la vicerrectora de la UNJu, Liliana Bergesio, y el rector de la UNTDF, Mariano Hermida. Estuvieron presentes además el intendente de La Quiaca, Dante Velázquez; autoridades y representantes de Tierra del Fuego y de Jujuy que viajaron para acompañar la ceremonia, y representantes del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y de universidades de distintos puntos del país. Participaron también integrantes del equipo del proyecto, entre ellos la fotógrafa Alejandra Palacios, Gustavo Gauvry y Daniel García Moreno.

“Nuestras universidades decidimos hacerlo de forma conjunta porque quisimos destacar especialmente aquella obra magnífica que hace más de 40 años se propuso algo enorme, pero al mismo tiempo sencillo e imprescindible: salir a escuchar a nuestro pueblo”, explicó Bergesio.

La vicerrectora señaló que, en un país construido muchas veces desde el centro hacia las periferias, Gieco y Santaolalla hicieron el camino inverso y fueron a los territorios a escuchar.

“Este Honoris Causa […] no solo rinde tributo a la genialidad que tienen León y Gustavo […], sino que también es el reconocimiento a nuestra propia comunidad fueguina y a todas las comunidades y artistas del país que le dieron vida a este proyecto”, expresó Hermida.

El rector recordó que el viaje comenzó en el extremo sur, con registros junto a Isabel Parra a orillas del canal Beagle, y que la obra puso a Tierra del Fuego en el centro de la escena nacional.

Las autoridades entregaron luego los diplomas y las copias de las resoluciones del Consejo Superior N° 6/2026 de la UNJu y N° 7/2026 de la UNTDF, que fundamentan el título en la trayectoria artística de ambos, en su compromiso con los derechos humanos, la memoria y la justicia social, y en su aporte a la identidad y la diversidad cultural latinoamericana.

Cada artista recibió además una medalla de madera de lenga fueguina, guardada en una caja de cardón jujeño. Por su parte, el intendente Velázquez los declaró ciudadanos ilustres de La Quiaca, mediante los decretos municipales N° 1367/2026 y N° 1368/2026. 
Entrega de las distinciones y obsequios. Foto: Gustavo Carra 

El homenaje a De Ushuaia a La Quiaca

Tras la entrega se proyectó un video con testimonios grabados especialmente para la ocasión por tres integrantes del equipo del proyecto: Gustavo Gauvry, ingeniero de grabación; Héctor Starc, a cargo del sonido, y Daniel García Moreno, productor audiovisual. También enviaron mensajes Isabel Parra y Peteco Carabajal, y se proyectaron fragmentos de archivo con Leda Valladares, el Cuchi Leguizamón y Sixto Palavecino.

“Esa experiencia realmente me abrió la cabeza, me hizo conocer la música, ni más ni menos, de la tierra donde había nacido”, señaló Gauvry.

En su agradecimiento, León Gieco contó que el nombre del proyecto venía de una gira que había hecho a comienzos de los años 80, bautizada así por el productor Oscar López. 

También atribuyó a Santaolalla la decisión que definió la obra: “Él dijo: ‘No, no tenemos que grabarlo en Buenos Aires, tenemos que ir a grabarlo en el interior, a las casas de ellos’”.

Recordó además que fue Santaolalla quien propuso incluir el cuarteto cordobés como música folclórica argentina, cuando el género todavía no tenía la aceptación que tiene hoy.

“Quiero también hacer público mi agradecimiento a vos, porque este es un proyecto que hubiera sido imposible para mí hacerlo si no era con vos”, le dijo a Santaolalla.

Santaolalla, por su parte, recordó el espíritu con que emprendieron el viaje: “Éramos en realidad dos jóvenes, un poco más jóvenes que ahora, que teníamos una necesidad y un amor por nuestro país, y una necesidad de seguir trabajando en encontrar nuestra identidad”.

También valoró que la distinción llegue de dos universidades nacionales: “Recibir este reconocimiento nos da más ganas de seguir con el compromiso que siempre hemos tenido”.

Gieco y Santaolalla, juntos en escena

Cumplida la entrega, Gieco y Santaolalla interpretaron juntos un repertorio en formato íntimo, acompañados por Javier Casalla en violín.

Gieco abrió esa segunda parte con “Las ausencias”, en recuerdo de los estudiantes víctimas de la Noche de los Lápices, de la que ese día se cumplieron 50 años. Luego, ambos interpretaron el tema instrumental “De Ushuaia a La Quiaca” y conversaron con la periodista Gabriela Radice sobre anécdotas del viaje.

Con fotografías del proyecto proyectadas en pantalla, el repertorio recorrió canciones de la obra y de la historia de ambos: “Don Sixto Palavecino”, “Las hojas tienen mudanza”, “Ando rodando”, “Pensar en nada” y “Canto en la rama”, que aprendieron de Leda Valladares, entre otros temas. El público acompañó las canciones y los despidió de pie.

Sobre el cierre anticiparon que el año próximo podrían presentar juntos De Ushuaia a La Quiaca en vivo, algo que, según señalaron, nunca hicieron. 
León Gieco y Gustavo Santaolalla acompañados por Javier Casalla en violín. Foto: Gustavo Carra 

Sobre De Ushuaia a La Quiaca

De Ushuaia a La Quiaca es el proyecto de León Gieco, con la dirección y producción musical de Gustavo Santaolalla, que recorrió la Argentina en la primera mitad de los años 80. Un equipo de unas veinte personas, con una consola de 16 canales y un grupo electrógeno, grabó en lugares como el Pucará de Tilcara, en Jujuy; las orillas del canal Beagle, en Tierra del Fuego; el anfiteatro de El Cadillal, en Tucumán, y la estación de trenes de Curuzú Cuatiá, en Corrientes. Participaron, entre muchos otros, Leda Valladares, Sixto Palavecino, Gerónima Sequeida, Isaco Abitbol, el Cuarteto Leo y el Cuchi Leguizamón.

Los tres volúmenes originales, editados entre 1985 y 1986, integran el Catálogo Recuperado de Music Hall. 
Homenaje a De Ushuaia a La Quiaca. Foto: Gustavo Carra 

El Catálogo Recuperado de Music Hall

El Instituto Nacional de la Música (INAMU) recuperó el catálogo de Music Hall, con más de 2.500 discos nacionales que permanecían paralizados en un proceso judicial de quiebra desde 1993. Hasta la acción del INAMU, esos discos no podían reeditarse, lo que impedía también la generación de recursos para sus intérpretes.

Más información sobre el Listado de reediciones de Music Hall
Más información sobre la Recuperación del Catálogo 

Más información: inamu.musica.ar
Instituto Nacional de la Música
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